sábado, 20 de noviembre de 2010

Estiman que el precio de la carne subirá hasta un 15% en lo que queda del año


Así lo pronosticaron referentes del sector; será como consecuencia del efecto estacional de las fiestas y una menor oferta; lanacion.com realizó un relevamiento por la ciudad; mirá todos los precios. Por Luján Scarpinelli

Viernes 19 de noviembre de 2010 | 01:37 (actualizado a las 10:05)

Por Luján Scarpinelli 
De la Redacción de lanacion.com
mscarpinelli@lanacion.com.ar
@lujanscarpi
En una carrera que parece imparable, y más allá de los fuertes aumentos que ya registró, el precio de la carne no detendrá su avance. En el mes y medio que queda para terminar el año, avanzará hasta un 15% por el efecto de las fiestas y la escasez de oferta, según referentes del sector.
Aunque los argumentos esgrimidos desde el Gobierno no fueran un mea culpa , el alza de los valores de los diferentes cortes cárnicos fue reconocida oficalmente. Por distintas causas, los precios, como el de muchos otros bienes y servicios, se elevó significativamente este año. Y en el tramo final, no se avizoran soluciones, sino acusaciones cruzadas entre representantes del Gobierno, productores y comerciantes.
"Incidirá el aumento estacional de las Fiestas y una retracción de la oferta".
Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), auguró -en declaraciones a lanacion.com - "un 10%, como mínimo" de aumentos hasta fines de este año. También Víctor Tonelli, consultor del sector, estimó a este medio que los consumidores sufrirán subas "cercanas a un 15%" en los distintos productos.
Los referentes del sector recitaron los mismos factores como causas principales. El dirigente de Ciccra, lo resumió: "Por un lado, incidirá el aumento estacional de las Fiestas y por otro, una retracción de la oferta que tiene que ver con el cierre del año impositivo para la mayoría de los productores ganaderos".
Aunque destacó la dificultad de prever una cifra certera, Schiariti calculó las futuras alzas teniendo en cuenta el incremento anual del 139% que ya acumula la hacienda, y que se trasladó en un 80% al público, según los números de la entidad. "En la historia de la relación entre el precio del ganado y el de mostrador se demuestra que, pese a las demoras, siempre se equiparan", analizó Schiariti.
La producción disminuye, la faena se reduce, las ventas y las exportaciones caen. El mercado se está achicando, al igual que sus márgenes, y eso genera preocupaciones por la estabilidad laboral en el sector, enfatizó el titular de Ciccra. "La lógica es que la carne siga subiendo", concluyó.
El último informe de la entidad señala que en el bimestre septiembre-octubre el precio promedio de la hacienda en pie aumentó 30%, y los cortes al público, 14,5%.
La mala noticia es que no se trata de un problema coyuntural. Como en el comienzo de este año, en el del próximo se esperan nuevos retoques en los números: "El precio va a seguir muy alto por al menos dos años. La pregunta no es qué pasará esta Navidad, sino la del año que viene y la del siguiente", graficó Tonelli.
Relevamiento. Un sondeo informal realizado por lanacion.com en diferentes carnicerías y supermercados de la ciudad de Buenos Aires reflejó los altos precios de los cortes en las pizarras de los comercios. Las remarcaciones también fueron para los sustitutos: las carnes de pollo y cerdo no quedaron excluidas de los incrementos generalizados.

Los acuerdos oficiales. "Mandan pocos cortes y bajas cantidades. No alcanza para nada. Fijate en la góndola, queda una bolsa de carne picada y alguna otra cosita". Detrás del mostrador, enfundado con un delantal con manchones rojos, el encargado de la carnicería de un supermercado de Palermo describe el escaso abastecimiento de cortes populares a precios baratos que surgen de un acuerdo de precios del Gobierno.
En la recorrida, lanacion.com comprobó la escasa disponibilidad de estos productos en las heladeras. Sólo había algunas tiras del asado que se ofrece a 10,5 pesos por kilo, unas pocas bandejas de carne picada a $ 6,92, y de bife ancho a 11,90 pesos, entre otros cortes regulados. "Cuando se consigue, la calidad es otro tema", advirtió el carnicero.
Aunque en menor porcentaje, la carne también sube oficialmente
Los pizarrones de las carnicerías exhiben números muy distintos a los del Indec, cuyo índice general acumula un ficticio 9,2% en lo que va del año. En su último informe del Indice de Precios al Consumidor (IPC) el organismo estadístico estimó una inflación del 0,8% en octubre, impulsada por la suba de los alimentos, en especial, el de la carne que marcó un alza del 4,4% mensual. La entraña, por ejemplo, costaba en octubre un 19,3% más que en septiembre, según el organismo oficial. De enero a octubre, se registró oficialmente una variación positiva que alcanza el 26,2% en el precio de la carne. Enero (4,7%), febrero (8,7%), marzo (4,6%) y octubre fueron los meses en los que se agudizó esta tendencia.

jueves, 4 de noviembre de 2010

No es sencillo poblar los campos

A medida que sube el precio del novillo, aumenta el valor de los alquileres. Lo mismo ocurre con el precio de la vaca de cría, que ronda entre 3.500 y cuatro mil pesos. 29.10.2010 | Ignacio Iriarte (Analista del mercado de carnes)


La mayoría de los campos que se han vaciado como consecuencia de la seca y de la liquidación ganadera de los últimos años siguen sin ocuparse.
La fuerte valorización de la hacienda ha llevado a que en algunas zonas, por ejemplo la Cuenca del Salado, un arrendamiento de un campo ganadero (90 a 100 kilos de novillo) con algunas lomas arables le salga al criador igual o más plata por hectárea que si el precio fuera por tierra agrícola. Se devuelven campos, porque aún con bajas del 20 a 30 por ciento en los alquileres, son muy difíciles de pagar, con la tentación a la que han sucumbido muchos ganaderos de hacer plata un rodeo de vacas de cría, compradas baratas en los años recientes y “capturar” la diferencia de precios.
A medida de que sube el precio del novillo, aumenta el valor de los alquileres, y a medida de que sube el precio de la vaca de cría (3500-4000 pesos) se hace cada vez más inalcanzable poblar un campo, por más confianza que se tenga en el futuro de la actividad.
La inversión en términos absolutos resulta enorme. También han devuelto los campos y han vendido las vacas o los novillos cientos de productores agrícolas que habían invertido en vacas sus excedentes como agricultores o contratistas, y que hoy necesitan ese capital u optan por hacerlo “líquido” ante los altísimos precios del ganado.
Los meses pasan y nadie puebla esos campos vacíos, cuyas instalaciones y mejoras (puestos, alambres, mangas, aguadas y caminos) se deterioran con el paso del tiempo.
Los campos desocupados tampoco se venden, porque el comprador ofrece valores bajos que el propietario no acepta: se trata de preservar el capital tierra hasta que las pariciones se recuperen y aparezca la hacienda –en manos no se sabe de quién– para volver a poblarlos.
Tampoco se estarían poblando plenamente las islas del Paraná que, antes de las inundaciones, llegaron a tener más de dos millones de cabezas en pastoreo. Hoy se calcula no tendrían más de una tercera parte de su stock potencial, por ahora casi toda hacienda de propietarios.
Curiosamente, los precios muy altos para la hacienda conspiran contra la entrada de inversores al negocio ganadero. En realidad, la hacienda físicamente no está, y esto explica que los precios sean tan altos, y que la repoblación de los campos vacantes sea todavía casi inexistente.
Aumenta el stock aquel criador o ganadero de ciclo completo que no está en zona de desastre por la sequía, que logró conservar la mayor parte del rodeo y que hoy se guarda para vientres un número superior a lo habitual de terneras y vaquillonas. Pero para los que perdieron el stock o son inversores independientes, este negocio hoy tiene la “entrada prohibida”, como el tango.
Estados Unidos. Los ganaderos estadounidenses, mientras tanto, no sólo están amenazados por la baja en los precios reales del ganado sino también por el aumento –bien por encima de la inflación– de los costos ganaderos (alimento para el ganado, fletes, combustibles, costo de los arrendamientos). Contra su supervivencia conspira además la falta de escala: el rodeo de cría promedio es de 40 vacas, alejado totalmente del mínimo suficiente para vivir. A dólares de hoy, actualizados los valores por el IPC estadounidense, el precio del novillo en Nebraska promedió los 3,90 dólares por kilo vivo en la década del 1970, 3,02 dólares en los años 1980, 2,24 dólares entre 1990 y 2000, y 2,02 dólares en los últimos diez años.

Cómo subirse al “boom” sojero sin saber nada de campo | LAVOZ.com.ar | Noticias al instante desde La Voz del Interior

Con la soja a un valor récord de 1.250 pesos y una suba del 25 por ciento en pesos en lo que va del año, mucha gente que tiene ahorros mira con interés. Paula Martínez.

Con la soja a un valor récord de 1.250 pesos y una suba del 25 por ciento en pesos en lo que va del año, mucha gente que tiene ahorros mira con interés y se pregunta cómo aprovechar ese raid alcista.
La opción más “a la mano” para quien no sabe nada del campo, son los fideicomisos agrícolas. Estos fondos, establecidos bajo una figura jurídica protectora, permiten a los pequeños o medianos inversores participar de la renta agropecuaria sin estar relacionado con la actividad.
Cómo funcionaMonto. Un ahorrista puede acceder a un fondo agrícola mediano o grande con una colocación desde mil dólares. “El promedio es de 15 mil dólares y el 80 por ciento no pertenece al sector agropecuarios “, dice Daniel Rivilli, titular de Marca Líquida, uno de los fideicomisos grandes de Argentina, con sede en Córdoba (en el resto país hay varios más de gran tamaño).
Rentabilidad. Marca Líquida en su plan de negocios estima una rentabilidad de 18,9 por ciento en dólares. Este es un cálculo realizado con los precios de hace 60 días y que podría subir más si los valores se mantienen el año próximo, cuando se venda la cosecha.
Todos los años, el fondo agrícola arrienda campos (algunos contratos se estiraron a mayor plazo) y siembra en las dos etapas, la campaña fina, en invierno (trigo) y la gruesa (maíz y soja). Al 30 de julio de cada año, se cierran los números y se reparte la rentabilidad, si la hubo.
En la campaña 2010/2011, Rivilli explica que se cultivaron 4.600 hectáreas de trigo, y se harán casi 33 mil hectáreas con maíz y soja, en una proporción de 40 a 60 por ciento para cada cultivo. El resultado final incluye toda la campaña.
Plazos. Aunque los diferentes fondos tienen distintos plazos y modalidades, en general, apuntan al mediano plazo. “Sugerimos que sea una inversión de tres años”, dice Rivilli. En el caso de este fideicomiso, los contratos son trianuales, aunque se puede salir antes, con una multa.
Riesgo. Hay que tener presente que se trata de una inversión de riesgo, donde la ganancia no está asegurada. De hecho, en la campaña 2008/2009 casi todos los fondos del país tuvieron pérdidas, algunos importantes, del capital. Por eso, pensar en un escenario de plazo más largo permite compensar estas bajas.
Vaquita regional. Otra modalidad que se multiplica, sobre todo en las ciudades del interior, es la de los fideicomisos de productores y profesionales del lugar, que se juntan para trabajar parcelas mucho menores de tierras, entre 200 y 800 hectáreas.
En estos casos, en general, no se abreel juego a cualquier ahorrista o pequeño inversor, sino que la “vaquita” se realiza por el “boca a boca” o conocidos.
“Esta es una de las salidas más frecuentes de inversión en las ciudades grandes del interior”, dice Guillermo de la Vega, del Estudio De la Vega & Asociados Fideicomiso, de Bell Ville.
“En general, los pequeños ahorristas ingresan con un aporte de 100 mil pesos, y las proyecciones eran con los precios anteriores de entre 18 y 20 por ciento de rentabilidad en pesos”, explica el especialista que armó varios fideicomisos en el interior cordobés.

La soja bate sus propios récords



En junio, el valor en el disponible era de 900 pesos la tonelada; en menos de cinco meses, ya supera los 1.230 pesos. (Flavia Rossi de FyO.com).29.10.2010

En los últimos 15 días, los fundamentos internacionales se mantuvieron estables. Los balances de Estados Unidos de la flamante campaña 20010/11 no dejan espacio para errores durante el año próximo y todavía hay quienes esperan que los números finales de cosecha de ese país sean aun menores. El contexto macro económico se mantiene favorable para las materias primas y los fondos siguen apostando a ellas, como forma de resguardo en medio de la guerra de divisas que se ha desatado.
En el mercado local se vienen superando todas las expectativas y la soja no es la excepción. En junio los precios inauguraban el regreso a los 900 pesos (equivalentes a 230 dólares) y al mes siguiente cruzaron los mil pesos. Dos meses se tardó en traspasar los 1.100 y en menos de 30 días llegaron los 1.200, superando con ellos el nivel de 300 dólares.
Cada escalón fue más caro, porque con la mercadería almacenada y más del 80 por ciento comprometida, retener se hizo más fácil. El productor mantiene bajo llave unos nueve millones de toneladas, lo que obliga a las fábricas a mantener los precios alineados con las capacidades teóricas para originar.
La necesidad que tuvieron los compradores es esencial para explicar por qué los precios locales subieron un 30 por ciento más que en el mercado de referencia. Gracias a que las fábricas lograron encontrar destinos alternativos para el aceite que China bloqueó durante meses, se evitó la acumulación de stocks mientras el conflicto se resolvía, lo que recién pasó en estos días.
La coyuntura alcista de la soja se extiende a la nueva campaña, que subió 60 dólares desde julio y llegó a superar los 300 dólares esta semana. En este caso se sumó un nuevo argumento: los productores no están dispuestos a comprometer lo que temen no obtener. Si bien las lluvias de los últimos meses están permitiendo recuperar reservas para el verano, el fenómeno La Niña se mantiene latente y hay posibilidades de que se agrave entre noviembre y enero, debilitándose recién a partir de febrero. Son altas las chances de que las lluvias sean escasas y que la llegada sea irregular a lo largo del territorio, lo que mantiene acotada la intención de ventas.
Según los datos oficiales, se vendieron casi 5 millones de toneladas de soja nueva bajo la condición forward (menos del 10 por ciento). Las intenciones de siembra indican que este año se resignarán hectáreas de esta oleaginosa para rotarlas con maíz, por lo que mientras el fenómeno global siga alertando peligro de seca durante el período crítico, el productor se mantendrá cauteloso a la hora de ampliar sus compromisos.
Afortunadamente para el productor, el maíz reaccionó, pasando de los 120 dólares de junio a los 160 de la entrega en cosecha. En este mercado hay una gran diferencia. Si bien está igualmente amenazado por el riesgo productivo, los precios actuales descuentan 30 dólares respecto a las capacidades teóricas de pago por el riesgo político. Tener en cuenta que el ritmo de asignación de ROE se desaceleró luego de completar el cupo de la vieja campaña, quedando un máximo de 200 mil toneladas a cuenta de la nueva. Los más optimistas creen que el potencial exportador podría llegar hasta 19 millones de toneladas, lo que muestra que la comercialización recién comienza.

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